Encontré un montículo que se elevaba un poco, sobre la orilla del lago me subí poco a poco, viendo que tanto podría soportar mi peso y lo soporto con facilidad, me pregunto: ¿habrá vida en ese lago? Roce el agua con las yemas de los dedos y espere un momento, de nuevo metí un dedo, trazando dibujos en el agua cristalina, vi un movimiento en el agua, mire atenta, se asomaron tres peces pequeños, pero hermosos, parecían unas mariposas, tenían varios colores que formaban en un arcoíris e iban formando una “v”, el pez que encabezaba a los otros dos me miro. — ¡Hola! pequeñín— le dije sonriendo, aunque era imposible que me contestara. Ahí se quedaron viéndome y yo a ellos, fue raro, que un animalito como esos miraran directamente a alguien, varios minutos después mire a mi perro, que estaba

