El karma se había hecho cargo de esos dos, no me alegraba, pero tampoco me era indiferente. Mi papá llegó con mi hermano y mi madrastra, ellos al verme bien se tranquilizaron demasiado. — Pensé que te había pasado algo — dijo Víctor — se fueron del local de Dánae como si el diablo los fuera siguiendo y no me esperaron para así acompañarlos, le fui a avisar a papá y mamá, entonces nos enteramos de que se encontraban aquí gracias a la señorita Feres, ¿Qué fue lo que sucedió hermanita? Les conté todo lo que había pasado, ellos se pusieron furiosos al saber que mi mamá ayudó a ese par, la realidad era que esperaba muchas cosas de ella, pero nunca algo así, Andrés no se encontraba con nosotros, así que supuse que estaba trabajando en el caso. — Tengo que ausentarme un momento — dijo Briseida

