Yo la hice pasar y la senté en la sala, fui a la cocina y le ofrecí jugo de naranja para tomar. Verla era una ilusión muy grande en mi vida y pensar que me acompañaría a escoger mi vestido de novia junto con las chicas me hacía muy feliz. — ¿Cómo te encuentras mamá? No tienes idea lo mucho que me alegra verte aquí, tenemos tanto de qué hablar. — Bien, miré en la televisión que te hiciste una famosa modelo — me sonrió como nunca lo había hecho — estoy orgullosa de ti hija. — Sí, me va sumamente bien en el modelaje y tengo un contrato importante con un diseñador, firmé también con una línea de cosméticos que me tiene en varios espectaculares por todo el país, además mi agencia de modelaje está siendo reconocida gracias a mi trabajo, bueno, también al de otras chicas. — Pero tú eres la má

