Valentina Petrova Me adentré a la mansión y decidí ir primero al comedor, ahí se encontraba Sarah y Enrique ambos en completo silencio todo se sentía incómodo como un ambiente bastante pesado. Dónde sea que estaba Sarah así se sentía el ambiente. — Buenas tardes— salude en general. No me sorprendió cuando Sarah ni siquiera me respondió el saludo, la mujer ni siquiera me había mirando, no pude evitar doblar los ojos algo fastidiado con su actuar. Parecía una niña pequeña haciendo berrinche. Me sorprendí verla aquí, desde que llego solo ha estado encerrada como si nosotros fuéramos menos que ella. — Hola Valentina— me saludó a Enrique con una sonrisa muy tipica en el— veo que has tenido un buen día.—Asenti con la cabeza y con una sonrisa en el rostro mientras me sentaba junto a él S

