LIAM El salón de mi nueva casa en Santa Mónica era un mar de cajas de cartón y papel burbuja, Harper estaba doblando ropa pequeña de Leo con una meticulosidad que me resultaba hipnótica, mientras nuestro hijo corría alrededor de las cajas vacías usándolas como túneles. Era una escena doméstica perfecta, el tipo de escena que pensé que nunca tendría. - ¿Dónde quieres poner los libros? —preguntó Harper, levantando la vista con una sonrisa suave. - En el estudio, pero deja espacio compré una estantería nueva para los tuyos. Harper se rió y el sonido fue música, estábamos bien, estábamos construyendo algo sólido sobre las ruinas de nuestro pasado, pero la paz en el mundo de los Vance siempre era el preludio de una explosión. Un estruendo en la entrada principal rompió la burbuj

