Día 1- 3 de noviembre 1986 Esto que escribo es más para mí que para nadie, ya que es mi libreta y nadie la debe leer. Opté por un diario ahora ya que me acostumbré a relatarle mi vida a alguien y no sabría cómo desahogarme sino lo hago. Llegué a casa al mediodía después de casi dos horas de vuelo y un viaje en taxi de cincuenta minutos. El aeropuerto es bastante distante del apartamento de mis padres en Boston. En la puerta de la entrada me recibió mi madre y mi abuela, que suele venir a visitarnos seguido. Corrieron a abrazarme. -Nene, que alto estás. – Dijo mi abuela mientras me abrazaba. “Nene”, ella siempre me ha llamado así desde que puedo recordarla. -Estás más lindo Lucas, deja que te vea tu tía Clara. – Me dijo mamá mientras apretaba mis mejillas. -Yo creía que me había e

