6 de Marzo 1986 Camila Mi suerte no mejora aún. El mundo entero se confabula para hacerme entrar en desgracia. La hermana Zaldívar, me llamó al finalizar la clase de idiomas. -Mire, tome estas copias y el libro de saberes, lléveselo a Isaac. Sigue muy enfermo y si sigue faltando, eso perjudicará sus notas. – Maldición, ¿cómo tiene la osadía de pedirme algo así? - Hermana, ¿no puede llevarle esto alguno de sus amigos? El me cae como una patada en el culo. - Gallego, cuide su vocabulario o irá a detención. Llévele eso usted, los vagos de sus amigos están en detención por pelearse en el descanso de ayer. Vaya y sin quejarse, sirva para algo. - Maldición. - ¿Qué dijo? – Preguntó la hermana en un tono aterrador y me asusté. - Nada hermana, mejor me voy. Que esté bien. – Agarré las copi

