Catalina sentía una mezcla de nervios y ansiedad mientras se miraba al espejo. Se presentaría en el club para el trabajo, pero necesitaba mantener resguardada su identidad. Tomó unas gafas grandes y oscuras del cajón, una mascarilla y un sombrero. Se puso los artículos, tomó su bolso y salió del departamento. Durante el trayecto al club, se sintió observada y perseguida. Sentía esa horrible sensación de que alguien iba tras ella, en reiteradas ocasiones se giró con la finalidad de descubrir a quién la seguía, pero la calle se encontraba bastante desierta a aquella hora. Nadie la seguía, solo era producto de su imaginación y ansiedad. Dejó escapar una risa temblorosa y continuó con su camino. Una vez llegó al club, pidió hablar con el dueño, quién la esperaba en su oficina. Cuando la hici

