Tres años después, Tomsk Rusia. Viktor se encuentra solo en su habitación, en una mansión en las afueras de la ciudad. La noche es fría y la lluvia cae sobre las ventanas. Él se sienta en un sillón frente a una chimenea encendida, con una botella de vodka en su mano. Con los ojos cerrados, empieza a recordar el pasado, las noches de terror y dolor que sufrieron junto a su familia. Recuerda cómo su padre, su madre y sus hermanos fueron asesinados delante de él por orden del abuelo de Dimitri. Viktor fue el único que desapareció gracias a que fue enviado lejos del país por sus tíos. Lo habían dado por muerto pese a que le habían disparado y cortado el rostro. Era un niño que no tenía la culpa de nada pero tuvo que aprender a sobrevivir después de esa pesadilla que hasta el dia de hoy lo

