Vitor Ferrari Ayer fue un día muy difícil en mi vida. Quemé todos los cuadros con los que solía recordar a mi hijo que se fue, pero no tengo dudas de que fue lo mejor que hice, sacar ese luto que llevaba dentro de mí. Hoy me siento más ligero, más vivo. Por supuesto que mi hijo siempre será recordado y amado. Stefany y yo estamos más juntos desde ayer, ella entendió por qué los cuadros y no tocamos más el tema. Decidimos seguir adelante desde allí y no mirar atrás. Mi padre está muy feliz y no esconde su sonrisa al saber que me deshice de esas cosas, él fue un guerrero y me apoyó cuando lo necesité, así que entiendo su alivio. La graduación de mi esposa está llegando y ya he encargado una joya especial para ella, sé que Stefany no ejercerá esa profesión, lo siento, aunque ella diga qu

