POV DE ADRIÁN Había pasado los meses más felices de mi vida, sin exagerar ni un ápice en esta declaración. Aquellos días transcurrían como una sucesión perfecta de momentos que jamás creí posibles para alguien como yo. De una vida que siempre imaginé entre sueños, dibujada con trazos imprecisos en mi mente durante noches de soledad. Pero que en algún momento vi tan lejana como las estrellas inalcanzables que observaba desde mi ventana en las madrugadas de insomnio, más cuando ella decidió irse de mi lado, sin darme siquiera la oportunidad de conocerme, de descubrir las capas más auténticas que conformaban mi personalidad, esas que solo se revelan cuando la intimidad y la confianza han alcanzado cierto umbral. Pero el destino, esa fuerza misteriosa que parece orquestar nuestras vid

