Prometo destruirte Capítulo 54 Destino inminente Llevaba una angustia en el pecho y un nudo en la garganta que no le permitió pegar un ojo en casi 36 horas de viaje. De echo tampoco había podido parar de llorar. ¿Cómo fue tan irresponsable de no tener el celular encima sabiendo del estado de salud de su madre? ¿Cómo pudo ser tan egoísta de pensar en sí misma cuando no sabe cuándo va a ser la última vez que pueda mirar a su madre a los ojos? Esas eran preguntas que la atormentaban y que no tenían respuesta alguna. Los espasmos por el llanto a Alex le habían molestado durando todo el viaje y lo que peor le jodía es que tuvo que pagar la clínica porque si bien su suegra tenía la pensión y podía hacerse atender en un Hospital público, pero todo era parte de su perverso plan y aunque sab

