Prometo destruirte. Capítulo 56 (Parte 2) Un dolor que no cesa (Parte 2) Ni bien Adrián supo que ella aceptaba verlo, salió de su casa como alma que lleva el demonio. De echo no notó que su esposa estaba sintiéndose mal por estar preocupado constantemente en el cómo podría estar sintiéndose Sofía. Llevaba 30 días sin verla y a diferencia de otras veces, esta vez esa sensación de que ella lo estaba necesitando, era algo que no podía dejar de percibir. Cada vez que ella rechazaba su llamado, su corazón se estrujaba dentro de su pecho y él vacío se hacía cada vez más grande y más pesado de sobre llevar. Sentía injusto que no puedan vivir su amor y aunque sabía que debía sacárselo de la cabeza y el corazón, ¿Cómo podés vivir sin latidos? Adrián estaba seguro que el suyo se mantenía pa

