Leođź’» Volver a casa y sentir la ausencia de Val me pego fuerte, pero sabĂa que estaba mejor en San Francisco por el momento, asĂ que no le di más vueltas al asunto, tome una ducha rápido y salĂ directo a la empresa en donde Hans estaba esperándome para enfrentarnos al imbĂ©cil de Jeff Anderson. Cuando lleguĂ© a la oficina Angela me informĂł que el mayor de los Thomas ya estaba ahĂ esperando por mi, nos dimos un efusivo abrazo y me pregunto por Val y los huracanes, Hans y yo nos habĂamos vuelto muy cercano con el tiempo, lo sentĂa como mi propio abuelo. –Dime buenas noticias, dime que conseguiste algo para mandar ese cabrĂłn bien lejos de aquà –servĂ un trago para Ă©l y uno para mi –No se si son tan buenas pero es un comienzo, primero debemos saber exactamente que quiere Anderson y que es lo q

