Fue un día largo y lo mejor que podría hacer sería dormir para poder relajarme, aún es muy temprano, pero aún así yo ya estoy en mi cama junto a goliat tratando de dormir, intento cerrar los ojos cuando de pronto mi celular empieza a timbra dándome a saber que una llamada estaba entrando, me levantó rápidamente y miro en la pantalla el nombre de Leonel. —Hola — respondí con timidez sin saber por qué me estaba llamando, esto era algo nuevo después de tanto tiempo, sentí como una especie de deyaboo con esta llamada, cómo si volviéramos al pasado aquellas noches dónde hablamos hasta la madrugada. —Perdón que te moleste, pero me olvidé preguntarte a qué hora es la cita del dia mañana — habló algo nervioso y yo al escuchar sus palabras solo sonreí como una tonta, gracias al cielo el no podía

