PVO Alicia. Corrí sin mirar atrás, sin pensar en que Nick y sus hombres ya debían estarme buscando desesperados. Sabía que estaba en peligro y debía huir antes que esos tipos me atraparan. Dios, Dios. No tengo dinero, ropa, celular, mucho menos a donde ir. No espera Alicia, por supuesto que sí hay un lugar; lo siento Sr Marmota, pero esta vez necesito de su santa ayuda. Apesar que el lugar se encontraba un poco lejos, pude llegar con la ayuda de un bus público, que al verme en estas fachas y exagerar mi historia, no me cobró nada. Menos mal existen personas de buen corazón aún. _¿Alice?¿Pero por Dios que te pasó niña?.-Replicó una de mis compañeras cuando abrió el portón trasero del club y vió las fachas en la que me encontraba.-Parece como si te hubiese pasado un tren por encima. _Sí

