PVO Nick. Ni el explícito e intenso sexo que acaba de darme Rubí, ha sido suficiente para arreglar el maldito humor que cargo desde ayer. Primero, tengo que ver como un maldito se lleva a mi fantasía s****l frente a mis ojos y solo porque tuvo más dinero que yo, algo que no pienso pasarlo por alto y lo otro y más catastrófico, fue que no encontré a mi prometida en la casa de playa, y no me hubiese preocupado por ella, si no fuera por Esteban que me envió un mensaje advirtiéndome que la pastillita que dejó su amante, no era una pastilla para dormir, sino una droga estimulante: Éxtasis. _¿Nick?¿Y ya lo pensaste mejor?.-Pregunta Rubí mientras termino de vestirme. Ella aún sigue sentada, tapándose los pechos que esta vez ni los he disfrutado y todo por culpa de lo que pasó. _Vístete Rubí y

