El estar lejos de casa era difícil, tanto la cultura y la forma de vida es muy distinta al lugar de donde uno es, a pesar de todo esto pude conocer personas muy amables y buenas, la ciudad donde ahora vivía es muy hermosa, sus parques, las avenidas y sobre todo que se encontraba cerca al mar, un buen día Maribel me dijo que saliéramos a un día de chicas junto con otras compañeras de trabajo para así relajarnos debo decir que fue la mejor idea que tuvo pues lo necesitaba, ya en la playa el sonido de las olas al entrar en contacto con las rocas era sumamente relajante, los niños junto a sus familias se divierten y al fondo practican diferente tipo de juegos.
Muy pronto se acerca el atardecer y ya es hora de volver a casa, tanto las chicas como yo estábamos exhaustas por todo el trajín del día, por la noche solo quedaba despertar para al día siguiente continuar con nuestras obligaciones en el trabajo.
Esa misma noche no contaba con que algo estaba apunto de ocurrir, pasada la medianoche escuche sonidos más bien gritos que venían fuera de la residencial donde vivía, me levante algo asustada pues no estaba acostumbrada al preguntar quien era me di con la sorpresa que era la mujer de mi jefe si ella en persona, estaba hecha un manojo de nervios preguntado por el y donde se encontraba..
....Viste a mi marido pregunto ...
a pesar de que no lo había y que se lo dije ella comenzó a buscarlo en cada habitación al darse cuenta de que no estaba se fue azotando tras suyo la puerta.
En cuanto ella se fue no podía creer lo que estaba viendo ... si era mi jefe saliendo del cuarto donde estaban los implementos de limpieza, oculto y envuelto en una toalla lo cual me hizo darme cuenta que el estaba teniendo algún tipo de romance con alguien dentro de la residencial y que nadie se había dado cuenta.
Desde ese preciso momento ya no le tenía el mismo respeto que aún inicio, los meses pasaron y un buen día al acompañar a mi amiga al lugar donde trabajaba su mamá conocí a Jhon un joven que a simple vista no me agradaba pues era muy coqueto, y sin conocerme se me acercó a invitarme un café...
Le puedo invitar un café dijo ....
no gracias
Pero no pasa nada solo es un café
No gracias volví a repetir
al salir del local le pregunté a mi amiga quien era ese joven tan atrevido.
El es Jhon trabaja junto con mi mamá desde hace dos años, acaba de separse, es agradable.
Uhmmm no lo creo es muy atrevido
mis palabras le causaron gracias y no entendía el por que.
a la semana siguiente me volvió a pedir que la acompañe nuevamente al trabajo de su mamá, cuando llegamos estaba ahí nuevamente el quien al verme parecía idiotizado tropezando y rompiendo cosas del lugar lo cual me arranco una risa pero igual no le daba importancia.