Abriel
Me levanté súper relajada la verdad tuve acción dos veces en él mismo día. A eso se le diría buena suerte claramente la tengo sinceramente no estoy arrepentida vi a mí padre salir temprano junto con mí hermana y su prometido juro qué quiero reírme cada vez qué lo pienso, ¿eso me convierte en mala persona? ¿ser así de egoísta me hace mala? yo no quiero a Timothy él es un tipo lindo , divertido y recurrente es obvio qué mí hermana lo ama así qué aunque mí lado ninfómano pida a gritos coger a escondidas no debo hacerlo.
Suspiré y fui al jardín ahí estaba Harry con una taza de café sentado tranquilo cómo si fuera su lugar. él me regaló una sonrisa y yo le hice una reverencia en modo de burla levanté él meñique y él hizo lo mismo mientras tomaba sorbos.
—Maravillosa mañana , ¿verdad Joven Dickson?—saludo sonriente él asiente y me observa fijamente.—que descortés, ¿le gustaría algo más?—lo miré mientras me sentaba
él sonrió
—No, gracias lamento la grosería tú padre me dijo qué puedo quedarme cuánto quisiera y sabes qué la señora Sevilla nos ama en especial a mí.
Le tiré una servilleta.
—Que atrevido yo soy su favorita ella cambio mis pañales y amo a esa mujer cómo si fuera mí madre. Además es agradable verte realmente esperaba qué estés conmigo hay tanto de qué hablar querido amigo, sinceramente estás demasiado guapo y tienes buen porte ya no eres tan torpe.
Él tocó su pecho dolido.
—Señora Thompson, me ofende realmente qué me diga torpe cuando claramente aquí la torpe es usted—responde burlón sentí ganas de darle un toque.—En serio me sorprende qué después de tantos años nos llevamos igual es divertido, no evité sonreír ante su comentario tan inocente.
Me sonrojó cómo tonta al ver sus ojos verdes Harry se había vuelto demasiado guapo se qué es él tipo de hombre de cualquier mujer. suspiré y lo miré atentamente acomodé mí cabello rizado realmente se ve horrible está mañana está todo esponjado la humedad no me ayuda a verme bonita.
—Me siento una esponja mí cabello se ve espantoso, sinceramente estoy algo aburrida no se qué hacer a lo mejor dibuje, escriba tal vez pinte o me vaya a la cabaña pequeña en él lago.
Harry me miró con sorpresa.
—¿Acaso es una propuesta? , ¿está usted está coqueteando conmigo?—pregunto con sorpresa —Por qué si coqueta yo también puedo hacerlo— alzo una ceja y hizo la cara más extraña qué allá visto
Lo miré con curiosidad y le di un tope en él brazo, él se tocó y fingió dolor es imposible qué unos brazos tan músculos le duelan un simple golpe mío.
—¡Atrevido!.
Él se levantó y puso una de sus piernas entré las mías me miró fijamente con esos ojos verdes preciosos no evite sonrojarme. ¿cómo es posible qué este hombre sea tan guapo? carraspeo en busca de tranquilidad haciendo qué mis mejillas volvieran a la normalidad me levanté y fui a la sala.
—¡Aby, cariño ven!—exclamo mí padre desde la entrada , estaba con varias maletas y había un hombre en la carreta de lejos no lo observo bien.— Se quedará unos días en casa , es invitado mío un importante comerciante de Italia espero no incómodarte.
A medida qué él hombre se acercaba junto con Timothy sentí qué mí corazón pegaba brincos. Era Anthony Prada mí primer amor adolescente, él me miró sorprendido era cómo si no me reconociera yo estaba roja y por alguna razón empecé a sudar.
—Lo conozco él me enseñó a andar a caballo y también me ayudó con mí Italiano.
Mí padre sonrió parecía contento.
— Bastian también se quedará en casa sólo por unos días hasta qué arregle sus goteras ya sabes se vienen los días de lluvias fuertes. —dijo con emoción en serio desearía estar en otro lado mierda
Harry me miró con sorpresa.
—Se te juntó él ganado mí vaquera—comento Timothy, mientras soltaba carcajadas.
Anthony me miró de manera dulce sentía cada vez más mí emoción hasta me había olvidado de Harry , Bastian bajo del carruaje regalando una sonrisa.
¿cómo voy a hacer? Están todos en mí casa maldita sea, encima me gustan todos tanto para escoger y poca privacidad estoy en problemas demasiados problemas quiero irme en este preciso momento Harry se fue a hablar con mí padre dejándome sola con él.
—¿Cómo hás estado?—me pregunta mientras caminamos juntos
Suspiro y abrió su camisa se notaba qué hacía ejercicio sigue siendo un hombre tan hermoso y sencillo.
—Para ser sincero extrañandote, después de qué te fuiste me casé a los tres meses tuve una niña.
Sentí un puñal en mí pecho yo realmente amaba demasiado a éste hombre.
—¿Y cómo está tú hija?—queria cambiar de conversación estaba incómoda tenía ganas de llorar.
Él suspiro.
—Mi Aby, preciosa es una niña talentosa le gusta pintar , toca él piano y ama los animales mí ex esposa Ellen está con ella nos separamos hace dos años.
No evité sentir felicidad.
—¿porque se separaron? claro si quieres decirlo.
Tomó mis hombros y me dio la cara más triste qué allá visto en mí vida.
—No eres tú Abriel.
Sentí nuevamente un nudo en la garganta, ¿todavía sigo teniendo sentimientos por él? después de tantos años lo veo y siento cómo mí corazón se acelera con sólo verlo.
—No deberías decir esas cosas, yo te deje sólo no te merecías a alguien cómo yo tú eres bueno yo... simplemente no lo soy lo lamento.
Quería salir corriendo pero él me detuvo miró a su alrededor y me dio un beso haciendo qué todo en mí suba de calor.
—Nos vemos a la noche en mí habitación.