POV. Soraya. Me había acostumbrado al hecho de que siempre iba a quedar sorprendida como la única esposa de los Adamos que no creció rodeada de lujo. Mientras condujimos hacia Villa Alegría, no pude evitar mirar por la ventana como una niña pequeña mirando en un escaparate de una enorme juguetería que contenía toda la maravilla y diversión que un niño podría necesitar. Miré a Xander y él me sonrió con diversión. —Ni siquiera sé qué decir, literalmente me he quedado sin palabras porque desde que me casé contigo, hay cosas a las que he estado expuesta que todavía no puedo creer que existan —dije. Él rió. —Solo lo mejor para mi familia, Soraya. Quiero darte todo y más —sonrió, y yo no pude evitar ruborizarme mientras le devolvía la sonrisa. Miré por la ventana de nuevo, se invocaba una

