Pov Noah Tenía demasiada energía en mi cuerpo para el momento que llegue al terminal. Aún parecía faltar mucho para el amanecer, ¿Qué podría hacer? Si volvía a casa, mi cabeza estaría dando miles de vueltas hasta que viera los ojos de mi chica y supiera que todo está bien. Me arrepentía de no haber traído mi celular o un reloj. Me sentía demasiado impaciente, así que continue corriendo hacia la vía a Cúcuta, el frio había atravesado mi camiseta para este punto con tanta fuerza que parecía que fuera una segunda piel, gotas gruesas de sudor comenzaban a bajar por mi espalda hasta llegar al hueco que tenía en la parte baja. Luego de unos minutos mis pulmones comenzaron a protestar por la inclemencia del clima, entre más avanzaba me costaba cada vez más respirar, como si el oxígeno estuvie

