La noche transcurrio y con ello un nuevo día de escuela se hizo presente. La alarma de la habitación de Cielo sonó, aquella chica fue abriendo poco a poco los ojos y deteniendolo. Dió un gran bostezó para luego sentarse en la orilla de su cama y poder estirarse un poco. — Otro día de escuela — susurro. Ella se dirigió a su armario, empezó a buscar entre su ropa y al final se decidió por un vestido azul con flores. Se dirigió a bañar y después de salir ya traía puesto aquel vestido. Aquella joven procedió a peinarse y a arreglarse, pero está vez, había optado por llevar el cabello suelto, Cielo pensaba que eso no la haría ver muy bonita, pero creía que un cambio de vez en cuando era bueno y además para sentirse bien con ella misma. —Estoy lista— susurro con una gran sonrisa. Cielo tom

