· Jethro, se quedó mirando un momento al Alemán, pensando que si eso era todo, ganaría, pues, siempre le había gustado la natación y desde que era niño gustaba de meterse en la piscina y aguantar la respiración por algunos minutos, hasta se podía decir que estaba entrenado para eso y le devolvió la sonrisa al imbécil que lo retaba con tan estúpido juego. · -¿Eso es todo? –preguntó Jethro con aire de superioridad- Comencemos! · -No tan rápido, amigo! -dijo el Alemán con su sonrisa maligna- · -¿Qué sucede?-preguntó Jethro frunciendo el ceño- · -Una cosa más: En esa parte de la caleta, tengo una gran jaula con seis tiburones blancos, debemos aguantar los 11 minutos dentro de la jaula de los tiburones-terminó el Alemán con una sonrisa ganadora- ·

