Tony fue a buscar una toalla húmeda descartable para limpiarla y también se limpio a el mismo. Luego, en silencio se agachó, se puso entre sus piernas y comenzó a meterle la lengua en su v****a, pasando por su clítoris hasta enloquecerla. Luego se levantó y como la primera vez la tomo de cara a él sobre el escritorio. Levantó sus piernas por sobre sus hombros para ir más profundamente. -Nunca voy cansarme de ti- murmuró mientras Nuevamente se vaciaba pero ahora en su matriz. Cuando los espasmos se pasaron la limpió nuevamente. Mia ya no tenía aliento. Se había olvidado hasta en que día estaban, qué hora era, y que carajos había ido a hacer a la oficina. El osito Teddy era peor que la serpiente. Cuando finalmente pudo incorporarse, los temblores de sus piernas bajando vio que el se es

