Finalmente, Eduardo concluyó su confesión. "Cristina, te pido perdón por todas las mentiras y el dolor que te he causado. Entiendo si no puedes perdonarme, pero quiero que sepas que lamento profundamente haber herido a la persona que más amo en este mundo." Cristina se tomó un momento para procesar todo lo que había escuchado. Miró a Carlos, quien le dio un gesto de apoyo silencioso. Luego, se volvió hacia Eduardo y dijo con voz temblorosa: "Eduardo, necesito tiempo para pensar en todo esto. No puedo tomar una decisión en este momento." Después de la confesión de Eduardo y la conversación tensa en la casa de Cristina, los días pasaron en un estado de incertidumbre. Cristina se encontraba atrapada entre dos hombres que significaban mucho para ella, pero cuyas acciones habían dejado cicatr

