Capítulo 5. Baile de gala. Al llegar al departamento, el hombre de seguridad le abre la puerta. Selene, nerviosa, camina por el lugar adentrándose en el espacio; lo llama y no responde, lo sigue buscando hasta que lo ve en la piscina. Su corazón se acelera al verlo salir de la superficie y acomodarse en la orilla de la piscina limpiando su rostro con tranquilidad; la mira fijamente y ella a él. Su vestido es corto y llamativo ante sus ojos, de manera que su mirada se torna de un depredador a su presa; la fija con intensidad mientras se mueve a las escaleras para salir de la piscina. —¿Me mandó a llamar, señor? Julián la mira por unos segundos, notando la herida de su mejilla; camina con decisión a su encuentro y la toma de las caderas, acercándola a su cuerpo desnudo que gotea ante el

