Capitulo 40. * Morir en el infierno. Selene se voltea y sin poder creer lo que su hermana a hecho vuelve a la llamada con una fuerte sensación en su pecho. — Noto que estás ocupada, que pase buen día señorita Castro. — Señor no es lo que cree. — No tienes que darme explicaciones, debo irme. Ese momento a causado en Selene un gran efecto, se voltea a ver a Renata quien nota que algo no está bien. — ¿Qué? Solo decía. — Dice con una sonrisa mientras que Selene siente la necesidad de volver a llamarlo, pero se contiene. Su corazón late fuerte y puede ver al hombre traer para ella una torta de fresa, realmente la está cortejando, la corteja, pero por alguna razón no puede sacarse a Julián de la mente, apenas sonríe a los locuras de Renata mientras que para Julián no es diferente,

