Capítulo 5

1457 Words
Me fui con todo el temor de que alguien nos pudiera reconocer, Izan fue quien entró a la heladería para comprar los helados, yo me quedé a una distancia prudente para que el señor de la heladería no me reconociera, nos fuimos caminando hasta el parque y ahí nos sentamos a charlar y a comer nuestros helados, me gusta mucho pasar tiempo con Izan, creo que me estoy enamorando de él, se ha sabido ganar mi corazón con tan hermosos detalles, es un chico muy atento, es la primera vez que siento que alguien me demuestra su amor, realmente siento que le importo a alguien y ese alguien es Izan. —Izan, quiero agradecerte por ser tan lindo conmigo, nadie antes había tenido tan lindos detalles conmigo, de verdad muchas gracias, eres una muy buena persona —   —No tienes nada que agradecer, desde el primer día que te vi llamaste mi atención, eres una chica muy hermosa y mereces que alguien te note tal cual como eres, auténtica y de verdad creo que te amo— este es el momento justo para darle su primer beso y dejarla loquita por mi, después de esto ella me rogará que le baje la ropa interior, mis trucos nunca me han fallado.   Observé como Izan se me acercaba para besar mis labios, yo como tonta me quedé en shock ya que ningún hombre nunca me había besado, sentí sus cálidos labios sobre los míos, sus labios eran tan suaves y su sabor era dulce por el helado que nos estábamos comiendo, me atrevo a decir que el beso no duró más de un minuto, pero para mí fue el tiempo más largo, sentía vergüenza porque a mí entender no sabía besar—Me estás haciendo sonrojar, perdón si no era lo que esperabas pero nunca antes había besado a alguien, si no te gustó solo dilo, no me molestaré, yo también creo que te amo aunque es muy pronto para saber eso, pero tú te lo has ganado, creo que ya es tiempo de que me marche debo llegar a casa antes de que mi madre despierte y pues Charly llegue, no quiero tener problemas —   Es el peor beso que he recibido, pero si quiero lograr mi cometido, tengo que hacerle creer que es la mejor—Fue el mejor beso que alguien me haya dado, eres especial Abril, creo que sí, debes de volver a casa, ven y te acompaño hasta la entrada de la calle, no quiero que mi novia ande sola por ahí —   —Esta bien, pero mantente un poco lejos de mi no quiero que alguien nos vea — mientras nos levantábamos de la banca del parque, escuché una voz muy al fondo de dónde nos encontrábamos, era alguien que gritaba el nombre de Izan una y otra vez, noté que él había reconocido la voz pero no quería voltear a ver, al contrario quería que saliéramos corriendo del lugar —Izan creo que esa señora está gritando tu nombre ¿La conoces?—   —Oh, no me había dado cuenta, ella es mi madre, por que mejor no te adelantas y yo te alcanzo al rato, creo que mamá tiene algo que decirme o eso creo —   —Esta bien quédate con tu madre a lo mejor algo debió pasar, por eso salió a buscarte, descuida Izan yo puedo volver sola a casa nos vemos mañana en la escuela, ya luego me cuentas que está pasando ¿Vale? —   —Okey cariño mañana nos vemos, cuídate — ay madre y ahora que es lo que querrás —a ver madre que quieres, porque acabas de arruinar mi momento—   —Izan no quiero ni puedo creer que le vas a hacer daño a esa chiquilla que se ve tan inocente, escucha hijo ya dejamos nuestras vidas atrás por las cagadas que cometiste hace un tiempo en nuestro pueblo, por favor no me busques problemas —   —Oye madre, te voy a pedir, que pedir, te exijo que no te metas en mi vida ni mucho menos en las decisiones que tomo, eres mi madre y te debo respeto o eso creo porque realmente no te lo haz ganado, no te vuelvas a meter en mi vida o no respondo, a ti que te importa si me cojo a esta estúpida, según sé no eres familia de ella, si no quieres que me aleje de ti por completo mejor déjame en paz, déjame en paz madre—   —Izan ven aquí niño malcriado no me dejes hablando sola, que no se te olvide que todo lo que he hecho por ti, lo que eres es un mal agradecido, Izan.. Izan.. — Este muchacho me sacará canas verdes, no puedo creer que no aprendiera de sus errores, es un chiquillo malcriado y consentido, pero esto es mi culpa siempre lo consentí en todo, y mira en que se ha convertido, es todo un patán.   Llegué a casa después de haber tenido la mejor tarde de mi vida con Izan, y mamá estaba dormida y muy dormida diría yo, Charlie no había llegado, eso me alivia un poco, a ver dónde están los mejores hermanos del mundo, Zoé, Bryan, ¿dónde andan? Me preocupé poquito porque ellos son los primeros en salir a recibirme cuando llego de algún lugar, seguí gritando el nombre de mis hermanos pero ninguno me respondió, me dirigí hasta la habitación para checar que estuvieran allí y efectivamente allí estaban, Zoé está tirada en el piso con la cabeza entre sus piernas y Bryan la está como consolando —¿Qué pasó? Zoé mi amor ¿Qué te hicieron? ¿Por qué no me miras? —   —No te preocupes Abril yo estoy bien, solo que me caí y sin querer me golpee en la cara, tranquila fue un accidente —   —No te creo nada, absolutamente nada pasa por casualidad en esta casa, me vas diciendo ahora mismo que fue lo que pasó o lo averiguo yo misma, tú dirás — Bryan me miraba con ojos de culpable, como si quisiera decirme algo pero a la misma vez no —A ver Bryan tu qué me tienes que decir —   —Abril hermanita, lo que pasó es que mi madre quería obligar a Zoé a tomar cervezas, Zoé se negó y mamá la golpeó con una de las botellas y Zoé empezó a sangrar mucho —   Esto tiene que ser una puta broma, cuando por fin logré levantarle el rostro a Zoé, noté que tenía una herida en su frente, dicha herida estaba abierta y chorreaba mucha sangre, pero que diablos le pasa a esta mujer, una cosa es que se meta conmigo y otra muy distinto es que se metan con ellos dos, esta mierda tiene que parar —Zoe mamita ven vamos a buscar al doctor del pueblo para que cosa tu herida, estás sangrando mucho, vas a estar bien cariño te lo prometo — El doctor del pueblo curó a Zoé y le indicó unos medicamentos para calmar el dolor, nos dirigimos a casa y cuando entramos nos encontramos con la imagen perfecta, Charlie y mamá nos esperaban en la sala, con caras de que nos querían matar —buenas noches, ya nos vamos acostar—   —Que son estas horas niña estúpida eh, ¿dónde andaban? Y no piensen en mentirme —   —Charlie nosotras estábamos dónde el médico del pueblo, Zoé estaba herida y pues necesitaba puntadas, mi madre en medio de su borrachera la golpeó con una botella y pues este es el resultado —   —En primera no me digas Charlie soy tu padre y en segundo como te atreves a culpar a tu madre de tus errores, tú dónde estabas cuando esto paso —   —Estaba en la biblioteca del pueblo haciendo un trabajo de la escuela, mamá me dio permiso—   —¿Que yo te di permiso? No seas mentirosa, que yo nunca te di tal permiso, tampoco recuerdo haberle pegado a esta niña, como te atreves a culparme de tus estupideces ah, pero esta vez si te ganaste unos buenos golpes—   No puede ser, esta gente la caga y después no se acuerdan —madre tu si me diste permiso yo jamás saldría sin tu consentimiento— mi madre aún estaba ebria, ella se puso de pie como pudo y se me tiró encima, empezó a cachetearme y a jalar mi pelo, me gritaba que me odiaba y que deseaba que yo muriera   —Se van a su habitación no las quiero ver más esta noche, y que sea la última vez que me digas mentirosa, me oíste maldita —   —Si te escuché madre, vamos Zoé — 
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD