Después de haberme recuperado un poco volví a la bodega a terminar lo que había empezado, ya es tiempo de cerrar este ciclo en mi vida —Suko despierta al bello durmiente, ya esto se acaba ahora— Suko le lanzó un balde de agua fría, y Izan por fin despertó y como todo un cobarde suplicaba por su miserable vida —Abril por favor ten piedad, ya basta, no más sufrimiento no puedo aguantar más, ya te he pedido perdón mil veces ¿Qué mas quieres que haga? Si me vas a matar pues mátame ya — —Sus deseos son órdenes, además ya me estaba cansando de ver tu cara ¿sabes una cosa Izan? Tú y yo pudimos ser feliz, yo te amé mucho más de lo que te puedes imaginar, pero tú nunca me amaste de verdad, tú estás enfermo, siempre tuviste la mente retorcida y ese fue tu gran error, no saber controlar tu

