—¡Esta mujer es una ladrona! —exclamó con coraje—. ¿Además eres una ofrecida? ¿Puedes tener un poco de dignidad? —¡Ángela, por favor! —exclamó Ryan y ella le miró impactada —¿Ahora la defiendes? —Salga de aquí, señorita Loreen —dijo Ryan La mujer salió con gesto pálido —¡Ella me robó! —Ha sido una confusión, ya me explicó Effie… —¡No! No lo entiendes, Effie está tratando de hacerme enojar, nos quiere separar, no sé qué sucede con ella. Ryan la miró incrédulo, negó con rapidez —Por favor, Ángela, basta. —¿Es que eres ciego? —¡Basta! No hagas esto, Effie es como de la familia, por favor, no me hagas elegir. Ángela sintió que su pecho dolía, le miró decepcionada —¿Elegir? Me echarías a mi antes que, a Effie, ¿Verdad? Ni siquiera importa si me hace daño a mí, incluso permitirás a

