Días después... Michael declaró que su confesión había sido producto de la tensión que tenía en ese momento. Tenía miedo por mí seguridad y había sido amenazado. Pero para poder creerle y estimar su declaración tuvo que dar los nombres de los guardias que vió esa noche. No tuvo opción aún cuando eso pudiese significar represalias. Después de declarar Michael solicitó a Anthoan que trabajara tiempo completo para protegerme. Eso significó que tendría que quedarse en el penthouse junto a mamá y a mí misma. Al decir verdad se lo agradezco mucho. Temo por nuestra vida. Pero una fuerza poderosa me impide renunciar. No sé si sea arrogancia, soberbia, orgullo, o mi sentido de la justicia que me impide abandonar un caso dónde sé que puedo demostrar que el acusado es inocente y no merece que meta

