16

1430 Words

KAT No sé por qué ese nombre ha salido de mis labios tan rápido que no he podido controlar lo que digo. Las bolsas de la compra se caen, todo su contenido se vacía en la h****a llena de nieve. Maldigo varias veces, arrodillándome para recogerlas. Agradezco que haya pasado, porque no estoy segura de que pueda sujetarle más la mirada a ese hombre atractivo y rico. —¿Qué haces en mis terrenos? —pregunta brusco. Meto los guisantes en la bolsa, no puedo mirarlo. Mi piel vibra al escuchar su voz. Tan varonil, sexy y malditamente adictiva. ¡Espera! ¿Él es el alcalde? Pero si es demasiado joven y atractivo. Eso no puede ser posible. Yo pensaba que sería un viejo cara verde. ¡Ah, por qué soy tan idiota! ¡Encima le tiré tomates y uno de ellos le dio en la frente! ¡Por supuesto es el alcalde

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD