12 Morian sonrió con suavidad al bebé que tenía en brazos. Había vuelto a las habitaciones de Carmen y Creon hacía una hora para comprobar cómo estaban. En aquel momento Carmen estaba descansando con Spring, su hija mayor, mientras que Abby, Cara, Trisha y Ariel se habían ido a almorzar algo. Morian no había podido contener una risita al ver cómo sus simbióticos trotaban junto a ellas en una amplia variedad de formas. Su propio simbiótico había sido su compañero constante tras su retorno del patio interior, donde había vertido lágrimas de alegría ante el nacimiento de sus nietas más recientes. Sabía que el simbiótico percibía la debilidad que la afectaba a medida que su dragona se retraía más y más, y estaba preocupado. —Dola, ¿estás bien? —preguntó Creon a su espalda. Morian se giró y

