Las imágenes destellaron en la mente de Paul. Sabía que la herida que había recibido era mortal, pero lo único que le importaba era su bella y frágil compañera. Estaba seguro de que la expresión de sus ojos lo acosaría incluso en la muerte. Se negaba a creer que la había perdido. Maldijo su distracción; lo único en lo que había podido pensar cuando la banda negra había empezado a hacerle cortes en las muñecas a Morian y esta había empezado a gritar de dolor era en hacer todo lo que fuese necesario para evitar que Raffvin siguiese haciéndole daño. El dolor y el terror en los ojos de Morian lo habían llenado de ira y deseos de venganza. La súbita aparición de Creon le había aportado un destello de esperanza de que, entre los dos, pudieran vencer a Raffvin antes de que lograse escapar. Lo q

