Capítulo 3||

1493 Words
Emma Jackson — ¿Puedes levantarte? —Pregunta con su mirada fría posada sobre mí ¿Enserio, qué mierdas le pasa a este imbécil? ¿Cómo rayos se atreve si quiera a dirigirme la palabra después de lo que acaba de hacerme? — ¿Crees que puedo si quiera moverme? ¡Eres un maldito imbécil!—Le grito con furia, las lágrimas no paran de salir de mis ojos y no puedo evitar los sollozos que salen continuamente de mis labios sin mi permiso. Gruñe y golpea la pared con fuerza y rabia haciéndome encoger en el piso, la frustración abarca su rostro, no por el daño que me había hecho, sino porque de seguro sentía que tendría que cargar conmigo o terminar de actuar como todo un hijo de perra y largarse, cosa la cual prefería. —Vamos. Acomoda tu ropa, te llevaré a tu casa —Dice luego de unos segundos mientras procede a acomodarse su jeans. —No quiero, no quiero que me lleves a mi casa. Simplemente vete... —Susurro con rabia en medio de sollozos mientras trato de regular mi respiración agitada. Aron se agacha hasta mi distancia y posa sus sucias manos sobre mí y trata de acomodar mi ropa, lo cual no le permito propinándole un golpe a su mano. —No me toques, no te atrevas a poner tus putas manos sobre mí. —Suelto con asco y rencor en mi voz, voz la cual está a muy poco de romperse de nuevo. —Oye me importa un culo tu situación o si quieres que te toque o no. ¡Solo quiero llevarte a tu jodida casa!—Grita empezándose a cabrear, lo cual logra asustarme, por lo que decido mejor guardar silencio y acomodar mi ropa, en medio de temblores que abundan mi cuerpo, en especial a mis manos, luego me pongo de pie mientras me sostengo con fuerza de la pared , me duele mucho el cuerpo, no puedo si quiera mantenerme por mucho tiempo de pie y lo que menos quiero es ver la cara de ese imbécil así que lo mejor será dejar que me lleve a mi casa, para que luego desapareciese de mi vista de una vez por todas. Salgo del baño con sumo cuidado para que nadie me vea a pesar de que el baño es de chicas y nadie habita estos pasillos, pero, aun así no quiero arriesgarme a meterme en problemas por culpa de este imbécil, él sale sin discreción alguna y sin importarle una mierda que lo vean o no. (......) Llegamos al estacionamiento y por suerte nadie nos había visto, subimos a su auto en medio de un silencio incomodo lleno de odio, rencor y rabia, su auto era un rolls-royce bastante lujoso y costoso, todo el transcurso se mantiene silencioso, ninguno de los dos dice una palabra, además lo que menos quiero es hablar y estar cerca de él. — ¿Me vas a decir dónde vives o se supone qué tengo adivinar? —Pregunta sin apartar su vista del camino. —Edificio Aon Center —Respondo viendo hacia la ventana , evitando ver su rostro , vivo allí sola, mis padres son divorciados , mi padre vive en New York debido a su empresa y son muy pocas las veces que lo veo , mientras que mi madre vive en el centro de la ciudad con su quinto esposo, me había botado de la casa con la excusa de que ya era mayor y tenía que hacer mi vida, la verdad es que nunca le he importado, siempre me mandaba a trabajar o a buscar un esposo para que saliera de la casa ya que le molestaba como su asqueroso esposo me miraba y la verdad es que ya había decidido irme incluso antes de que ella me lo pidiera. El auto se detiene de golpe provocando que estrelle mi cabeza contra el cristal de la ventana, suelto un leve gruñido pero no digo nada acerca de ello, poso mi vista hacia al frente dándome cuenta de que no es el lugar donde vivo. —Oye, no es aquí idiota. —Le digo mientras ruedo mis ojos. —Ya lo sé estúpida, espera aquí. —Sale del auto para dirigirse a no sé donde ya que no lo sigo con la mirada, solo me dedico a mirar hacia el frente, donde podía ver una casa bastante bonita con un jardín igual de bonito, se veía lo bien que era cuidado, tenía hermosas rosas con colores que resaltaban bastante. Aron entra al auto luego de tardar unos 10 minutos, con una bolsa transparente en una de sus manos, en tanto en la otra sostiene una botella de agua. —Toma. —Extiende hacía mí un cartón de pastillas, junto con la botella de agua. — ¿Qué diablos? ¿A caso piensas drogarme, ahora? —Exclamo enojada, mirándolo con mi ceño totalmente fruncido. —No seas idiota, son anticonceptivos. Quiero evitar tener un jodido bastardo contigo. —Escupe con desagrado, viéndome directo a los ojos, y... Tomo la botella y las pastillas bebiéndomelas en un instante. —Si hay alguien que no quiere tener un bebé con un hijo de puta como tú, soy yo. —Suelto con rabia, mientras que él se dedica a reír sin gracia alguna. —Estoy seguro de que tus sueños están cansados de verme todas las noches contigo junto con una familia. —Escupe con burla en su voz, lo cual ignoro totalmente, tan solo vuelvo a posar mi vista al frente. —¿Puedes llevarme a mi casa ya?—Pregunto bajo sin mirarlo mientras mis ojos empiezan a cristalizarse, tal vez si era cierto me imaginaba una vida con él , con el Aron List que observaba todos los días, que parecía ser perfecto, pero no con el Aron List que había conocido, no con el Aron List que estaba sentado junto a mí. Vuelve a arrancar su auto sin decir una palabra, y nuevamente el silencio abundaba en el lugar , solo se escucha el rechinido de las llantas al recorrer en la pista, pasado unos 15 minutos se detiene frente al edificio donde me alojo, es un edificio muy lujoso y lo puedo pagar gracias a la ayuda de mi padre, quien me obligo a quedarme con él, aunque trabajo como mesera en un restaurante de noche, solo me es suficiente para la comida y para parte de los gastos de la universidad, universidad prestigiosa a la cual también me obligo mi padre a ir. Quito el seguro e abro la puerta para luego salir, Aron también sale del auto sorprendiéndome por su acción ¿Ahora qué demonios es lo que quiere?, observa el edificio sin decir una palabra para luego posar su vista sobre mí. — ¿Vives sola aquí? —Inquiere con su voz fría y demandante. — ¡Eso no es asunto tuyo imbécil! —Exclamo más que cabreada por su estúpida pregunta. —Solo quería saber, tal vez.... Solo tal vez se me puede ocurrir venir y cogerte otra vez. —Suelta con una sonrisa de lado cargada de lujuria y perversidad dibujada en sus labios. — ¡Eres un maldito hijo de puta!—Levanto mi mano para soltarle una cachetada pero el es más rápido y la detiene. —No, no nena, que no se te ocurra volver a intentar golpearme. —Susurra pegándome a su cuerpo. — No olvides como terminaste después de hacerlo. —Termina de decir encendiendo la ira en mis venas, forcejeo con fuerza, tratando de golpearlo, pero este toma mis manos y las aprieta entre las suyas, haciéndome jadear del dolor. —Suéltame hijo de pu... —Presiona sus labios contra los míos haciendo que me trague mis palabras, muerdo su labio inferior con fuerza logrando que me suelte. —Ags demonios, eso va a dejar una marca. —Gruñe tocando su labio inferior, el cual está sangrando ahora. — ¿Estas putamente loca? Megan va a bombardearme con estúpidas preguntas. —Me importa una jodida mierda. ¡En primera no debiste besarme y mucho menos tocarme Idiota! —Le grito para en seguida emprender mi camino hacia el edificio. —Oye.—Me llama unos segundos después ya desde adentro de su auto , volteo a pesar de que no debo hacerlo, me lanza la bolsa la cual había sostenido cuando entró a su auto, cuando voy a tirársela de vuelta arranca su auto sin darme tiempo de devolvérsela y sin decir más. Abro la bolsa para ver de qué se trata, encontrándome con varias pastillas para el dolor del cuerpo dentro, revoloteo mis ojos y entro al edificio. ¿Acaso ese imbécil cree qué todo lo que me ha hecho simplemente se va a arreglar con unas estúpidas pastillas? si es así, estaba muy equivocado, iba a pagar por lo que me había hecho y yo me encargaría de ello.
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