El camino hacia la Facultad de Derecho Con pasos rápidos y decididos, camino a través de los senderos iluminados de la ciudad universitaria, forzando la vista en un intento casi desesperado por ver si de casualidad consigo divisar a mis amigos entre el gentío. Sin embargo, la suerte no parece estar de mi lado. Lo único que consigo registrar a mi paso son parejas tomadas de la mano y grupos compactos de amigos que se desplazan alegremente de un lado a otro del campus, riendo y compartiendo confidencias en una burbuja de la que yo no formo parte. Los observo con detenimiento y desconfianza, sin saber a ciencia cierta si de verdad son estudiantes de aquí, de nuestra universidad, ya que por más que intento hacer memoria, estoy segura de que nunca antes los he visto en los pasillos ni en las á

