—Lic. Ramón, hoy me voy a las tres, tengo cita con el dentista. —¡Vaya! Ese hombre sí que sabe hacer un buen trabajo, pensé que estabas ayer en eso. —Si, lo que pasa es que estamos en una fase crucial para mejorar mi apariencia y estoy muy impaciente pues cada vez estaré mejor, aunque eso lleva mucho esfuerzo y sufrimiento. —Ha de ser difícil tener brakets. —Y usted porque ni se imagina todo lo que he tenido que pasar, para hacer espacio y entrar algunos dientes a su lugar actual, hubo que hacer espacio y eso se logró sacando algunas muelas. —¡Ya no sigas! Yo soy muy cobarde para esos asuntos dentales. Puedes irte, siempre llegas temprano y no pasa nada si necesitas ir a tus cuestiones de salud. Me retiro de su despacho y me dirijo a mi puesto de trabajo. El reloj marca las doce y ca

