La velada estuvo tranquila, sin agitación alguna y para que esto fuera así me mantuve alejada de la prensa para evitar ser comida viva. —debiste haberle puesto un suriyah a Fadi— la madre de Karim hablo con disimulo —lo pensé Karima, pero esto es algo nuevo para él, quiero llevarlo paso a paso, no quiero hacerlo de forma brusca— le sonreí —comprendo, Amira... nos debemos una charla un tanto exhausta— hice intento de hablar, pero ella llevó su dedo índice hasta sus labios y yo asentí. Cuando todo acabó llame a Teo para que fuese mi Walli y este aceptó diciéndome que estaba tomando la decisión correcta y que pronto lograre mi objetivo. Colgué la llamada y volví a recostarme con la mirada perdida en el techo, lo cual se estaba haciendo un hábito. Pensé en todo lo que se llevaría a cabo

