Desperté con los besos y caricias de Karim —despierta dormilona— volvió a besar mi cuello —aún es muy temprano habibi, necesito descansar un poco después de la larga noche que me diste— le mire a los ojos —tengo buenas noticias sobre nuestro hijo habibat— tan pronto como le escuche decir aquello me senté en la cama —Jafel logró restablecer el contacto con Zayed y rastrear la llamada— me tomó por las manos y me coloco en su regazo para luego limpiar mis lágrimas —ya sabemos dónde está cariño— nos abrazamos fuertemente —debemos ir habibi, debemos ir por Abdel— le sonreí aun con lagrimas, pero esta vez eran de felicidad —decidiste que sería Abdel entonces— me devolvió la sonrisa y yo asentí —¿qué esperas mi bella durmiente?, ve a vestirte, debemos ir por nuestro hijo— le bese fugazmente

