-Llegue a casa, debía alistarme para la dichosa cena, se que solo traerá problemas-
-Rose ya estaba en la habitación, vi como salió de la ducha-
-Hola Leon, te dejé un traje en la cama, si no te gusta podrás elegir otro- Mencionó
-Yo solo la observaba, ella tomó un vestido azul marino, era un satin hermoso, vi como se paró en el espejo, soltó su bata, estaba totalmente desnuda-
-Lentamente comenzó a ponerse el vestido, quedaba ajustado a su cuerpo- El cierre estaba por un costado-
-Ví como se miraba por todos lados-
-En ese momento entendí porqué no usaba nada debajo, el vestido quedaba como una segunda piel, cualquier prenda íntima se notaría-
-Ella salió de la habitación, pase a ducharme, después la tortura para vestirme, la corbata era azul, por lo visto era a juego con el vestido de Rose- Pude notar que mis artículos personales estaban nuevos- También había una docena de camisas blancas-
-Salí de la habitación, Rose estaba al teléfono, me miro de reojo-
-Estoy listo- mencioné
-Ella colgó, se hizo detrás de mi, comenzó a empujar mi silla de ruedas-
-llegamos a la casa principal, mi padre nos recibió, nos dio un abrazo a cada uno-
-En el comedor estaba Santiago y Elizabeth, mi madre también estaba presente, mi padre caminaba con nosotros-
-Estaban todas las sillas puestas, que buena broma como si me pudiera sentar en ellas-
-Rose movió una silla, me hice a su lado-
-Que bueno que estamos todos reunidos, para mi es una alegría que la familia esté aquí- mencionó mi padre-
-Comenzaron a servir vino, algunas entradas mientras llegaba la cena-
-Elizabeth miraba a Rose con enojo igual que mi madre, pero Santiago le daba miraba lascivas.-
-¿Que hacemos aquí? Se directa madre, se que es tu plan- Mencioné
- Leon pero que cosas dices, solo quiero estar un momento con mis hijos- respondió
-Elizabeth y mi madre hablaban de moda, viajes, cosas sin sentido-
-Mi padre me pregunto sobre la compañía, yo le daba un informe de cómo estaba todo- Santiago se acercó a nosotros, quería ser partícipe de nuestra conversación, se hizo detrás de mi, en su mano estaba la copa de vino, una mano introvertida se posó en el hombro de Rose-
-Ví como ella se movió para liberarse de su contacto-
-Hermano cuéntame como te fue en Novaglobe, sabes que si es muy pesado para ti yo puedo hacerme cargo, te aseguro que recibirás tus mensualidades-
-Pero que amable eres Santiago, recuerda que antes de que nuestro padre las dividiera yo manejaba las tres, así que no es nada complicado manejar solo una-
-Esta bien, tienes razón, aunque me imagino que estarás también manejado Novasoft, ¿que puede saber una mujer de negocios?- mencionó Santiago con burla-
-Me imagino que te refieres a tu mujer, por que la mía es brillante- respondí-
-Rose me miro, se que agradeció el gesto-
-Eso lo veremos, querida Rose por favor lo que necesites puedes pedírmelo, con gusto te complaceré, hablo en todos los sentidos- Santiago se alejo, mientras lo hacía roso sus dedos por el cuello de Rose-
-Ví como se enfureció, apretaba su vestido con sus manos, en un acto impulsivo, tome una de sus manos-
-Sentí como se relajó-
-La comida llegó, comencé a partir mi carne, Rose estaba concentrada en su plato, le di un trozo en la boca, quería que probara si estaba igual, ella solo sonrió-
-Al menos no le hicieron sabotaje hoy-
-Saben que no tienen que fingir con nosotros ¿Verdad?- mencionó Elizabeth-
-Rose y yo seguíamos en nuestro cuento, sentí como me limpió las comisuras de los labios-
-Tranquila Lizzi, todos sabemos que ellos se odian, el matrimonio fue una farsa, solo que les encanta aparentar- Mencionó Santiago-
-Rose y yo solo nos veíamos, era como si los demás no existieran, era una cena para dos-
-Nos iban a servir más vino, cuando el mesero comenzó a llenar nuestras copas, Elizabeth fingió un choque, vi como se derramó el líquido en el pecho de Rose-
-Lo siento, fue un accidente- Decía Elizabeth con burla-
-Vamos a casa cariño, dije tratando de limpiar su pecho con mi pañuelo-
-Ella asintió-
-¡No! Hijos míos por favor no, solo es una simple mancha, hija pasa y te limpias un poco, la noche aun no acaba, permita que este viejo los tenga un rato más-
-Iré al baño, ya vuelvo amor- Rose se acercó y me besó-
-Unos segundos después vi que Santiago se levantó, iba en la misma dirección de Rose, ¿que trama?-
-Iba a ir tras ellos pero mi madre se atravesó, comenzó a ordenarle a mi padre que me llevara a la sala, que tomaríamos unos vinos allá, mi padre así lo hizo, comenzó a empujar mi silla, Justo cuando íbamos a llegar le pedí que me diera un momento, iría a ver cómo estaba Rose-
-Fui hacia el baño, me estaba hirviendo la sangre, ¿y si los encuentro teniendo sexo?-
-Ví a Santiago tratando de ver por cerrojo de la puerta del baño, iba a decirle algo cuando escuché ruidos en el despacho de mi padre
-Comencé abrir la puerta, Rose estaba de espalda, se veía en el espejo mientras subía su vestido-
-¿Que haces aquí?- pregunté
-Aquí en el despecho hay un baño así que lo use-
-¿Por que no fuiste al del pasillo?- pregunté
-Ese es pequeño, debía quitarme todo el vestido, aquí hay un secador, es de gran ayuda. ¿Te molesta que lo usara?- pregunto
-No, menos mal que lo hiciste, afuera esta Santiago tratando de abrir el baño, cree que estás allí-
-Es un hombre asqueroso- Espetó
-Escuchamos como alguien se acercaba, era mi madre, también oí a mi padre-
-Lo sabía esa mujer es una cualquiera, citó a mi Santi al baño, dijo que si no iba lo chantajeara con algo- Santiago me aviso, es por eso que vamos a desenmascararla- Decía mi madre-
-¿Que mierda está pasando?- me preguntaba
-Rose se sentó en mis piernas-
-¿Que haces?- pregunté
-Ellos quieren un espectáculo le daremos uno- Se que me detestas y te repugno pero solo por hoy deja eso atrás, me vas a besar como si me desearas. ¿Entiendes?-
-No alcancé a responder cuando ella ya se había apoderado de mi boca, sus besos eran fuertes, nuestras lenguas se encontraron, comencé a tocar su cuerpo, lo apretaba, quería tenerla más cerca, poco a poco le baje el vestido, su pecho estaba descubierto, comencé a besarlo, daba ligeras mordidas, Rose jadeaba- Las puertas se abrieron, los dos nos estábamos comiendo a besos-
-¡Oh hijo! Perdón decía mi padre-
-Me imagino su cara, Rose estaba encima, su espalda estaba a la vista, yo la besaba con tanto deseo-
-Trate de cubrirla con mis manos-
-¿Donde está Santiago?- pregunto mi madre
-No lo sé, quizás cogiendo con la cocinera- mencioné
-Mi padre cerró la puerta- Rose se bajó, comenzó arreglar su vestido-
-Muchas gracias, se que fue muy difícil para ti- Iba a salir del despacho-
-Espera, colócate mi saco, estás mojada y hace frío- Como pude la solté-
-Ella la tomó, me ayudo a quitar la corbata, me dejó un poco más causal-
-Salimos del despacho, todos estaban allí reunidos-
-Hijos volvieron-
-Padre después de esa interrupción no nos queda de otra- Dije sonriendo-
-Estuvimos alrededor de una hora más allí, Rose todo el tiempo estuvo en mis piernas, ella había encontrado su lugar favorito-
-Mientras hablábamos Santiago no nos quitaba los ojos de encima, así que para provocarlo, le daba algunos besos a Rose en su cuello-
-Una vez todo culminó nos fuimos a nuestro hogar, Rose me llevo hasta la habitación, ella pasó a ducharse, yo decidí revisar algunas cosas-
-No entendía que había pasado hoy, por que Santiago y mi madre quería hacer caer a Rose, también me generaba una duda, ¿Rose odia a Santiago? Esta claro que no tolera su presencia, ¿entonces como fue que una vez lo sedujo?-
-Me dio un poco más de media noche, regrese a la habitación, Rose dormía plácidamente, esa mujer haría que me volviera loco, dormía tan descomplicada, su blusa estaba arriba, dejaba ver sus pechos-
-Me acerqué y la cubrí, si sigue así voy a terminar confensadole que la deseo-
-Me metí a la cama, tarde solo unos minutos en quedarme dormido- Me desperté al sentir un peso en mi cintura-
-Rose estaba abrazándome, pero lo más extraño fue que sentí sus pies tocando los míos, aunque no pude moverlos, si sentía el tacto que ella ejercía en mi-
-No quise correrla, la verdad me gustaba su olor, volvía a mi, los recuerdos cuando los dos amanecíamos abrazados- ¿Por que tuvo que fallarme?-
-Rose se despertó, fingí seguir dormido-
-Ella se levantó rápidamente, pasó a la ducha, era increíble que ya se me estaba volviendo costumbre verla pasar completamente desnuda, se vistió-Sacó un traje para mi, lo dejo en la cama y se marchó-
-Salí a desayunar, todo estaba perfectamente servido-
-Rose tenemos que hablar- dije
-Lo se Leon-
-¿Así?- pregunté
-Si, quiero disculparme por lo de anoche, se que para ti fue una tortura que yo te besara, así que lo lamento, juro que no volveré hacerlo-
-¿Que? Para mi no fue una tortura, iba a contestarle pero Rose se levantó, vi que tomó su bolso y se marchó-
-¡Maldición!- si supiera que deseo que vuelva hacerlo-
-¿Que me pasa contigo Rose?, quiero odiarte pero la verdad es que te amo como a nadie he amado- susurré-