Había llegado la hora de volver a Londres, el padre de la joven decidió que podían viajar todos juntos ya que no tenia ninguna intensión de quedarse solo nuevamente. Las mejillas de Joselyn se encendían cada vez que los ojos del duque se encontraba con los de ella, lo que ocurría bastante ya que él parecía no poder dejar de mirarla, como si el supiera algo que ella no o como si de pronto todos sus mas oscuros secretos hubiesen quedado al descubierto de la noche a la mañana y detrás de sus ojos solo se pudieran ver el fondo de su alma. No entendía por que Malcon la miraba de aquella manera, se intento convencer que era por la intimidad que habían compartido la noche anterior, sin embargo su intuición le decía que había algo mas, de lo único de la que realmente estaba segura es que si el n

