¿Qué podía hacer? Hacía ya una semana que estaba intentando de todo para concertar una cita con el duque de Devon, pero el hombre no lo dejaba acercarse de ninguna manera, y mucho menos a su hermana. La había visto desde lejos en alguna que otra velada y ella siempre había quitado la vista de él, cuándo las mismas se cruzaban. Sabía que debía sentirse aliviado, después de todo era el quien había decidido mantenerse alejado de aquella rubia de ojos claros, sin embargo, el saberla molesta con él lograba querer acercarse y contarle todo y tal cual había sido. No tenía redención, estaba seguro de ello, sin embargo, moría de ganas de saber si, al menos podía conseguir un atisbo del interés que la dama le había proporcionado hasta solo poco tiempo atrás. Tenía que encontrar la forma de acer

