La noche fría no hacía mucho por los jinetes que se esforzaban por ver algo entre la neblina y la capa de lluvia que cada vez era más gruesa Los seis hombres cabalgaron juntos, observando alrededor, mirando bajo los árboles y gritando el nombre de la muchacha desaparecida. De pronto y cundo parecía que no había mucho más que recorrer, Arthur tomo camino por un puente, que se veía demasiado peligroso bajo el chaparrón de agua que caía del cielo. Los demás hombres le siguieron y tomaron camino por un sendero que llevaba a una cabaña de cazador que quedaba en los límites de la propiedad Arthur se bajó del caballo y se encamino hacia la puerta de la misma, sin siquiera estar seguro que esta estuviese abierta mientras los otros caballeros lo esperaban aun montados. Empujó la puerta de la cab

