- ¿qué sucedió con tu hermoso cabello? -pregunto en medio de su ataque de risa a su perfecta hermana
-un fastidioso tropezó conmigo, pero no te preocupes, el corrió con la misma suerte-informo con un tono de voz que jamás había implementado, como si de pronto el perfecto ángel que era su hermana se hubiese convertido en un ser del mal.
Ella sonrió ante la nueva faceta.
-a mí me invitaron a un paseo y estoy más que dispuesta a asistir-ambas, su hermana y su doncella la miraron con asombro ante aquella afirmación-no me miren así, como si nunca hubiera aceptado un paseo con un caballero-se hizo la ofendida, llevándose dramáticamente la mano a su pecho
Vio salir a su hermana de la bañera, ya con menos barro en su cabello mientras dejaba que su doncella la ayudaba a colocarse el vestido
-estoy segura que si estas tan entusiasmada con ese paseo es porque el caballero es de tu agrado
-me preocupa no saber cómo comportarme, es un duque-lizeth abrió los ojos sorprendida y la doncella soltó una risita dando a entender que tampoco le creía
-estoy segura que sabrás como hacerlo, tienes toda la educación que se necesita, solo tienes que intentar por una vez implementarla-comento de forma benevolente pero aun cargado de un tono de sorpresa ante la aparente cita que había mencionado su hermana
Joselyn sabía que ninguna de las dos presentes le creía por lo que extendió la nota que había recibido de Malcon.
Lizeth tomo el papel y al leer el nombre y el sello que llevaba dicha nota no se atrevió a volver a dudar de la palabra de su hermana.
Salieron ambas del cuarto, mientras escuchaba de boca de su melliza todas las reglas que debía tener en cuenta a la hora de pasear con un caballero y ella intentaba seguirle y anotaba mentalmente las más importantes.
-ambas a mi despacho- escucharon de pronto de la voz de su hermano. Sin titubear le siguieron.
Joselyn se encontraba sorprendida, porque, aunque ella acostumbrada a ser reprendida y sospechaba porque la mandaban a llamar, no entendía muy bien porque razón, su hermana, quien además llevaba en su rostro el color de piel de un tomate, era solicitada allí
-me pueden explicar que sucedió esta mañana, ambas salieron temprano y ningún anuncio a donde. Cuando regreso de mis pendientes, me encuentro a una manchada totalmente de barro y otra recibiendo la carta de un Duque y no en el orden que se acostumbra.
-me disculpo por mi comportamiento inapropiado esta mañana-empezó su hermana, pero ese hombre se pasó de mal educado-afirmo como toda respuesta a su hermano mayor
Este suspiro sin saber cómo regañar a quien el consideraba un ángel, entonces su mirada se centró en Joselyn
- ¿alguna explicación que quieras dar?
-Yo no hice nada para que Lizeth terminara en ese estado, ni siquiera me encontraba con ella-respondió a la defensiva
Arthur, su hermano se froto la frente y miro al cielo implorando paciencia
-hablo de la carta que recibiste Joselyn- está, emocionada como nunca, extendió el papel que llevaba en la mano como si de un tesoro se tratase para que el pudiera verle
El duque tomo el papel y lo leyó con detenimiento, la primera vez con asombro en su mirada, la segunda con sospecha y la tercera con incredulidad y antes que dijera nada, ella hablo en su defensa nuevamente
-no hay forma de que yo pudiera robar el sello de un duque para auto enviarme una invitación y mucho menos obligar a un hombre que me invite a dicho paseo, por lo que si no me crees puedes preguntarle a mi carabina, ella se encontrara deseosa de explicarte todos los detalles- afirmo antes de salir del recinto, cual reina en medio de un drama.
-tu sabes cómo sucedió esto-pregunto a su hermana quien se encontraba mirando con deseo la misma salida que había utilizado Joselyn
-no, estaba a punto de averiguarlo cuando nos llamaste, pero puedo ir a preguntárselo si te apetece-contesto intentando huir del reto que sabia que vendría y al cual para nada estaba acostumbrada
-no, prefiero saber que paso con tu cabello y ropa, luego me encargare de averiguar cómo sucedió este milagro.
-no hay forma de que escape del regaño ¿verdad?-pregunto poniendo su mejor cara de inocente, esa misma a la que nadie podía negarse, pero la que su hermano conocía muy bien ya que era la misma que utilizaba el en su juventud
-me temo que me toca ser justo con Joselyn en esta ocasión y no regañarte seria como una alta traición hacia ella.
........
Joselyn se colocó su sombrero y sonrió ante el espejo. Admiro el vestido de día, celeste cielo que llevaba y el sombrero amarillo pastel que acaba de colocarse, y los aliso con la sus manos, nerviosa, ante de salir de la habitación para dirigirse a la planta inferior donde se encontraba el Duque esperándola, pero no llego a dar dos pasos cuando fue interceptada por su hermano quien se colocó a su lado.
Arhur, coloco su brazo en jarra para que ella lo tomara y la escolto por los extensos pasillos.
-puedo pedirte que por una vez, te comportes como una dama respetable y guardes tu lengua y comentarios para ti, solo en esta ocasión
-si no fuera esa mi intención, hace rato me habría encargado que dicho caballero se enterara de mi don de la sinceridad y falta de tacto-afirmo ella siendo sarcásticamente mordaz
-no te estoy atacando Joselyn, sé que por alguna razón estas entusiasmada por este paseo, por eso mismo permito que asistas aun sabiendo que podrías, con tu acostumbrado carácter, ponerme en enemistad con el duque de Rochestei.
-aprecio tu confianza
-aun así y dada cualquier situación, sabes que yo estaría a tu favor, ¿verdad?
-lo sé, solo por eso estoy escuchando los regaños que me estás dando sin razón alguna, porque mi comportamiento de esta tarde será perfecto, por lo que no debieras preocuparte, tengo especial interés de que esto salga bien- le afirmo con una sonrisa
Su hermano asintió con la cabeza un poco dudoso, aun y rogó al cielo y a todos lo dioses, para que por una vez acompañaran la suerte y virtudes de su hermana y lograra mantenerse callada ante cualquier inconveniente que se presentara e inmediatamente se sintió culpable por esperar que ella se comportara de una manera que no era.