Malcom desempacó sus pertenencias En el cuarto que se le había ofrecido. La anfitriona había sido amable y hasta coqueta. Pero él no había prestado real atención a nada, sólo podía pensar en lo que le tocaba enfrentar ese día. Sabía que aún quedaban cosas por solucionar, si bien haberse sacado el peso de lo que conllevaba tener a Chloe cerca era muy alentador, quería y necesitaba empezar con el cortejo formal hacia Joselyn. Quería poder tenerla cerca, abrazarla, bailar con ella, pasear y sobre todo quería compartir su vida con ella. No podía entender como una sola mujer había convertido el casamiento, algo que él había sentido como una responsabilidad a un suceso que en ese momento era imprescindible y urgente. Bajó las escaleras y camino por los pasillos hasta llegar a la biblioteca

