Joshua tomaba un poco de su malteada que le había traído hace unos momentos el castaño, primero le renegó por traer el de frutos rojos, pero luego lo tomó tranquilo, ese sabor le encantaba y como no, si era el mismo aroma de su alfa —¿Qué tanto lees? Hace veinte minutos que te veo con ese libro viejo —preguntó el alfa castaño mirándolo con atención —Es historia —respondió supuestamente concentrado en su lectura —Ajá, aunque no lo creas te conozco Joshua, y sé que a ti no te gusta la historia. Es más, nunca has agarrado un libro en clases por tu propia voluntad —informa con una pequeña sonrisa en el rostro El rubiecito levantó la vista hacia Jeong, le sonrió y nuevamente se puso a leer —Siento que me estás ignorando ¿es eso? —cuestiona el alfa sin quitar la vista del omega Joshua solo

