— Yo lo siento mucho, soy un omega débil, ya lo sé —habla Joshua arrepintiéndose de sus anteriores acciones La alfa negó sentándose, indicándole al omega para que también lo haga —Eres un omega demasiado sumiso, eso es lo que pasa. Tu parte humana sabe qué hace mal por perdonarlo muy rápido, por esa razón vienes a verme, pero tu parte omega quiere estar siempre con tu alfa —informó la alfa morocha mirando atentamente cada movimiento del rubio —¿entonces, que debo hacer? Él me hizo mucho daño, demasiado que me hizo sentir tan poca cosa para él —expresa el omega recordando cuando el alfa solo lo rechazaba La alfa se levantó en busca de algo, sacando un libro de su estantería, entregándoselo al omega — Léelo, tienes que descubrir parte de nuestro pasado para la repuesta a tu pregunta —co

