Cuando llegué a la isla me recibió mm digamos que feliz, se notaba la falta que le hice a la isla, ¿Quién lo diría? La energía fluye mejor de lo que era antes y me alivia todo el cansancio y el estrés. —Definitivamente, nos pertenecemos una a la otra. Me tiró en la hierba y disfruto de la luz del sol, el sonido de los las aves y por quién sabe cuántas veces de la energía de la isla, puedo sentir cómo las cosas crecen, los árboles, las flores, el pasto, literalmente la naturaleza está rebosante de vida y yo junto con ella. Canto mientras suelto luces, puedo escuchar la música en mis oídos, me paro y cambio mi ropa por un vestido y comienzo a dar vueltas, la energía me llena aún más y la siento girando sobre mí, los árboles se mecen de lado a lado como si estuvieran bailando conmigo, muev

