Allison Estaba completamente enfadada. La noche anterior había tenido que soportar al miserable de Rodrigo, quien no dejaba de acosarme, y ahora mi padre estaba furioso conmigo por tratar mal al hijo de su socio. Él no dejaba de gritarme. —Papá, no soporto a Rodrigo, nunca lo he soportado y no lo haré. —Estamos en una situación difícil y el padre de Rodrigo debe invertir en nuestra empresa —respondió mi padre con voz tensa. —Y eso a mí qué me importa. Tus negocios no tienen nada que ver conmigo. —Mis negocios tienen todo que ver contigo. El señor McKenzie ha puesto una sola condición y es que tú te cases con su hijo. Me crucé de brazos, sintiendo una mezcla de rabia y frustración. Mi padre siempre ponía los negocios por delante de todo, incluso de mi felicidad. No podía creer que est

