Estoy intentando repasar los apuntes de la universidad, pero no logro concentrarme en nada. Me siento cada día peor y aún falta un mes para que inicien las clases. En este momento estoy ordenando la ropa y los objetos personales de mi abuelo. Aún no decido si quedarme con ellos o donarlos a alguien que los necesite. Salí de mis pensamientos en cuanto noté que alguien estaba tocando el timbre. Cuando abrí la puerta, mi sonrisa fue reemplazada por una mirada asesina. —Tío... —No me digas así, Lu o Allison. —Como quieras. —¡¿Por qué me hiciste esto?! —¿Acaso te la pasaste tan mal? Él me miró con furia y tomó mis brazos con fuerza. —Deja de jugar conmigo, niña. —No soy una niña, pero creo que ya te diste cuenta. Si tu pregunta es por qué te utilicé, la respuesta es muy sencilla y creo

